El verano está a la vuelta de la esquina y Cuernavaca, Morelos, vuelve a coronarse como el escape perfecto del caos de la Ciudad de México. Pero más allá de sus jacarandas, albercas y clima delicioso, la ciudad esconde un spot japonés secreto que parece sacado directamente de una película romántica: el escenario perfecto para propuestas de matrimonio, bodas de ensueño y escapadas wellness.
Para quienes sueñan con dar el “sí, acepto” en un lugar que capture la esencia de Japón sin salir de México, el Grand Fiesta Americana Sumiya Cuernavaca promete convertirse en uno de los destinos más especiales para celebrar el amor. Sigue leyendo para descubrir la historia, los rincones más instagrameables y toda la magia que esconde este oasis japonés escondido en Morelos.

Con una historia fascinante digna de una novela de Taylor Jenkins, e incluso protagonista de distintos documentales a lo largo de los años, este hotel alberga un auténtico pedazo de Asia en Latinoamérica. Su arquitectura japonesa original, construida entre las décadas de los 50s y 60s, cuando funcionó como casa de descanso de Barbara Hutton, heredera de los almacenes Woolworth y considerada la mujer más rica del siglo XX, enamora desde el primer instante.
Tejados kawara, detalles artesanales y jardines perfectamente cuidados crean una atmósfera serena que transforma cada rincón en una experiencia sensorial. Como la vida de su antigua dueña, conocida como “la pobre niña rica”, este lugar parece sacado de otra época, entre lujo, romanticismo y fantasía.
Entre sus espacios más emblemáticos destaca el Teatro Kabuki, construido con materiales importados directamente de Japón y diseñado para preservar elementos tradicionales de la cultura nipona. Ahí conviven el clásico baño ofuro, símbolo de purificación y relajación, y un jardín zen compuesto por arena y piedras traídas de distintas canteras japonesas, creando un escenario sofisticado y cinematográfico perfecto para una ceremonia nupcial.

¿Qué experiencias se pueden vivir en el GFA Sumiya Cuernavaca?
El hotel también ofrece una experiencia enfocada en el bienestar y la desconexión. Dentro de sus instalaciones destacan los servicios de spa, masajes y una amplia alberca climatizada rodeada de la hermosa fauna oriental.
La propuesta gastronómica es otro de sus grandes atractivos. Cuenta con un restaurante de especialidad japonesa ideal para los amantes del sushi, el ramen y distintas opciones veganas, además de un popular brunch dominical que incluye mariscos frescos, mimosas y su ya icónico trompo de pulpo.
Espacios para bodas que puedes reservar en el hotel:
Si la idea es organizar una boda inspirada en la estética japonesa o recrear una celebración digna de Pinterest, el hotel ofrece distintos escenarios diseñados para adaptarse a todo tipo de eventos, desde ceremonias íntimas hasta grandes recepciones, con capacidades que van aproximadamente de 50 a 400 invitados.
- Foyer Sumiya: Ideal para celebraciones pequeñas, íntimas y elegantes.
- Foyer Kioto: Un espacio versátil y sofisticado, perfecto para recepciones de hasta 350 personas o eventos más reducidos.
- Jardín Laureles: Rodeado de vegetación y detalles japoneses, combina naturaleza y sofisticación en un entorno ideal para bodas de gran formato.
- Jardín Bugambilias: La opción perfecta para bodas íntimas donde el paisaje natural es el gran protagonista.
- Terraza Ave Fénix: Un espacio abierto con arquitectura japonesa contemporánea, ideal para celebraciones elegantes al aire libre.
- Jardín Fuji: Amplio, armónico y pensado para grandes celebraciones junto a familiares y amigos.
Ahora ya sabes dónde vivir el mejor día de tu vida y capturar las fotos más únicas para recordar por siempre. Cuéntanos en redes sociales si te gustó conocer esta joya japonesa escondida cerca de la capital.



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